sábado, 23 de mayo de 2009

ESTELA DEL GUERRERO DE SEGURA DE TORO



EL siguiente texto forma parte de una comunicación presentada en el IX Congreso Nacional de Arqueología, presentado por MARCELIANO SAYANS CASTAÑOS.
ESTELA DE GUERRERO CELTICO DE SEGURA DE TORO (CACERES) Y OTROS HALLAZGOS.
Aunque la parte esencial de nuestra comunicación se refiere al estudio de la estela del guerrero céltico, haremos un corto resumen de otras artes, también inéditas, pertenecientes a este "complejo arqueológico de Segura "tres días después del hallazgo de la "estela" se encontró un verraco con las características morfológicas del jabalí.. Su tamaño es el corriente en estas representaciones. Tiene mutilado el hocico y la parte derecha de la cabeza. En la parte izquierda de la cabeza está representada la oreja por excavación. No tiene en sus lomos, ni ancas, marca alguna. Están mutiladas las patas y apareció sin peana. Antes de estas apariciones se habían salvado dos estelas de coronamiento discoidal y una tercera que aún se encuentra en el prado del Encinar, donde fuimos a verla: las tres presentan figuras radiadas de pétalos de flor o brazos de estrellas y aparecen sin inscripción. Estelas discoidales, figura zoomorfa de jabalí y estela de guerrero, surgieron muy cercanas al célebre "toro" de la calleja (la representación de los genitales le coloca entre los "verracos"), si bien este último se encuentra en los mismos límites de lo que debió ser fortaleza del "castro", hoy ocupadas por las casas del pueblo. Esta gran masa plástica del "toro" y las estelas discoidales predican sobre el tributo que rendían aquellas gentes al culto solar; y si a ello unimos la gran colección de tumbas antropomorfas labradas en roca sobre las que se levantan la Iglesia, el capitel del que seguidamente nos ocuparemos, la estela del guerrero y el recién aparecido "verraco", no se necesitan muchas palabras para que convengamos en estimar, este círculo tan reducido de Segura de Toro, como zona de altísimo interés arqueológico. Sumándose a las referidas artes prehistórica, hoy tenemos un gran bloque de mármol en forma de capitel, en bastante mal estado de conservación, pero que permite distinguir que fue labrado en estilo corintio y sustituido el acanto espinoso por el "acanthus mollus itálico", con puntas encorvadas; en su cara superior existe una oquedad que no analizamos. Hace años señalamos el lugar de implantación de una gran construcción, cercana al "toro", de época romana, probablemente templo, con lujosas columnas y abundantes restos de vida romana por todos aquellos contornos.
Estela del guerrero.-Se encontró caída al lado de una pared en el "collao Melchor". Se trata de un bloque de granito no muy compacto por el predominio del feldespato. Mide de largo total ciento nueve centímetros; en la cintura, treinta y uno.
La grabación se ha hecho sobre una superficie plana. La parte posterior de la piedra se ha desbastado en forma de quilla, y la zona más inferior de esta cara se ha rebajado de grosor buscando un afilamiento. Ello nos lleva a aceptar que estaría hincada y además empotrada, por tanto, de pie.
La representación humana se ha logrado redondeando la cabeza; a la altura del maxilar inferior se ha practicado un corte en cuña que se ha hecho más profundo a los lados que a la altura del mentón, y de este modo se ha figurado el cuello. La anchura del cuello. La anchura del cuello es de catorce centímetros; desde el mentón hasta la parte superior de la frente mide veinte centímetros. Los hombros han sido contorneados. Las representaciones de la cara se han reducido a los ojos y a la boca. El proceder que se utilizó para estos logros ha sido la percusión o litotricias. Dos vaciamientos más o menos redondos representan los ojos, y con dos excavaciones semejantes se debió iniciar el trazado de la boca, pues dos oquedades redondeadas aparecen en las comisuras bucales que luego se unieron por una línea profunda, quedando la hendidura como figuración de una boca entreabierta.
En el cuerpo de la figura y en el centro del pecho, partiendo de la que sería fosa subclavicular derecha y discurriendo oblicuamente de derecha a izquierda y de arriba a abajo, aparece el diseño de espada cuya punta no llega a alcanzar la línea anterior axilar del lado izquierdo y sí la región de las costillas flotantes de ese lado. Esta distancia medida en su sujeto normal da una longitud de cuarenta centímetro. Los trazos que permitieron grabar, y excavar, esta forma no están muy bien conservados en toda la composición. La figura que damos en el dibujo, la tomamos como más cierta. Colocada en este lugar la empuñadura del arma se ha situado en el punto donde la acción de aprehensión va unida a la posición mas firmemente activa muscular del brazo.
Se trata de una espada corta, de antenas atrofiadas, en disco o bolas, mango largo, hoja que, presentándose ancha en la figura, sugiere un contorno fusiforme. Creemos que es la representación del arma dentro de su vaina y de aquí que, para una perfecta información, lamentamos el deterioro de la piedra, por lasca, en la zona de la punta. El arriaz aparece marcado por un contorno ensanchado con ángulos rectos y en cada uno de ellos se evidencia la labra de una hocita. cuya personalidad, con tan abundantes manifestaciones, se destaca al enfrentarle con el arte céltico europeo. Mide esta espada veintitrés centímetros de larga; ocho centímetros es el largo de la empuñadura; el ancho mayor de la espada, medido en la parte media de su hoja, es de cuatro centímetros. La anchura de la empuñadura es de veintitrés milímetros; la del arriaz de seis centímetros; el largo de la hoja de quince centímetros.
Y con estos elementos hemos de fijar la cronología de esta Estela.
Es la espada la que más puede centrar el "tiempo". Su emplazamiento sobre el pecho elimina la que al decir de Posidonio llevaban los guerreros celtibéricos, rizada casi a la altura de la cintura y que era de un palmo de longitud, tamaño excesivamente corto para el arma que estudiamos. La presencia de un remate biglobular la concede toda la categoría celtibérica. Habiendo surgido en terrenos de prodigada "cultura de verracos", nos obliga, y nos permite, documentarla con los hallazgos de círculos hermanos, mientras llegan los productos "propios" que una excavación bien dirigida en este "complejo", sin duda aportaran.
Creemos que este monumento se acomoda, con todo derecho, dentro del arte céltico español cuya personalidad, con tan abundantes manifestaciones, se destaca al enfrentarle con el arte céltico europeo.

Marcelino Sayans Castaños (+), de la A.C.P. "PEDRO DE TREJO"
SEMBRANDO INQUIETUDES

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Jose Antonio:Médico. Pedro:Industrial,Documentalista. Pero sobre todo, y desde hace cuatro décadas, personajes incansables rescatando el recuerdo de nuestras raíces culturales. Nuestro deseo es compartir esa experiencia, con el ánimo de continuar con la herencia de nuestros antepasados.